¿Sabías que la heroína fue creada accidentalmente en 1874? El químico británico Charles Romley Alder Wright sintetizó por primera vez la diacetilmorfina (nombre químico de la heroína) al buscar derivados menos adictivos de la morfina.
Aunque su descubrimiento pasó desapercibido y no tuvo impacto inmediato en la medicina, ni entre las drogas.
Al menos no, hasta que Felix Hoffman la volvió a sintetizar para la Bayer y el resto es, una auténtica mancha negra en la historia de la humanidad.
La compañía Bayer fue la encargada de crear su nombre
Veintitrés años después, la historia cambió y entonces fue, cuando la empresa alemana Bayer retomó la investigación y en 1897, el químico Felix Hoffmann (bajo la supervisión de Heinrich Dreser) volvió a sintetizar la sustancia.

En 1898, Bayer registró el producto como Heroína (Heroin) y lo promocionó como remedio para la tos, sustituto de la morfina y un analgésico revolucionario y milagroso.
¿Por qué heroína?
El nombre de “heroína” proviene del alemán “heroisch” (heroico). Este nombre, se eligió porque los pacientes decían sentirse “heroicos” gracias al efecto eufórico y analgésico tras tomar el producto.
Además, era un nombre de marketing perfecto que encajaba con la gran moda de la época, en la que se buscaba dar a los medicamentos un aire moderno con sufijos como “-in”.
De milagro médico a droga epidémica
En un inicio, la heroína fue vista como un avance para salvar a los adictos al opio y la morfina y aliviar dolencias como la tos o el insomnio.
La empresa Bayer, incluso la presentó como un medicamento “no adictivo”, lo cual resultó ser gravemente falso como la sociedad descubriría poco después de su gran dispersión a nivel mundial.
La farmacéutica alemana Bayer comercializó la heroína desde su lanzamiento en 1898 hasta 1913, principalmente como un remedio para la tos y un sustituto de la morfina.
Durante este período, la empresa promovió la heroína como un fármaco no adictivo, incluso para los niños. Aún hoy, se desconoce la cantidad exacta de heroína que Bayer produjo y distribuyó, no se disponen cifras de ello.
La adicción a la heroína comenzó a ser reconocida poco después de su introducción en el mercado, pero aún así, el medicamento estuvo en producción y prospección médica durante 15 largos años.
En 1913, la misma Bayer descubrió, que la heroína se terminaba transformando en morfina al ser absorbida por el hígado.. Lo que la convertía, en muy probablemente, la droga más adictiva de la historia.
Como resultado de esos descubrimientos, la compañía de Bayer suspendió su fabricación y comercialización. A lo que acto seguido infinidad de países, la prohibieron también.
Un hito histórico de la farmacéutica Bayer
La comercialización de la heroína coincidió con el auge de Bayer como gigante farmacéutico. Curiosamente, fue introducida poco después de la aspirina (también desarrollada por Hoffmann).
Mientras la aspirina se convirtió en un éxito duradero, la heroína pasó a ser un símbolo de fracaso y advertencia médica para todo el mundo, pero no si antes haber pasado por 15 largos años de comercialización y beneficios.
De la farmacia al tráfico internacional de drogas
La heroína, nacida en Europa, pronto se transformó en un problema social y de salud global. Su alto poder adictivo impulsó el tráfico internacional ilegal.
Hoy en día, Afganistán y Birmania se mantienen como principales productores de opio, la base de su fabricación. Solo entre 1925 y 1930, se estima que se vendieron aproximadamente 34 toneladas de heroína en todo el mundo.
A pesar de las restricciones legales, la producción de heroína continuó en algunos países hasta la década de 1970. Por ejemplo, en Alemania se pudo adquirir heroína en farmacias hasta 1971.
Por tanto, pese a la suspensión de la creación de “heroin” por parte de Bayer, la heroína siguió siendo comercializada por otras empresas farmacéuticas y se difundió como droga recreativa durante muchos años.