Los robots han dejado de ser una atracción de feria. En el Parque Espacial Chimelong de Hengqin, más de 300 unidades de Zhiyuan trabajan a diario en siete tipos de tareas distintas. No es una demostración. no es un espectáculo temporal, es un servicio regular que lleva un mes funcionando y que aspira a convertirse en el modelo de referencia para la integración de la inteligencia artificial en el turismo cultural.
El 24 de septiembre, el parque inauguró oficialmente lo que presenta como el primer parque temático inteligente a gran escala del mundo. La puesta de largo incluyó una coreografía conjunta entre humanos y robots, y la primera exhibición de acrobacias aéreas robóticas.
Pero lo importante no fue el espectáculo. Lo importante es lo que ocurre después, cuando los visitantes entran y se encuentran con robots que les guían, les responden, les venden entradas o les acompañan en actividades educativas.
Una alianza estratégica a diez años
Chimelong y Zhiyuan no han firmado un contrato de compraventa al uso. Han sellado una alianza estratégica que se extenderá durante una década. Xiong Yan, copresidente de Zhiyuan, lo dejó claro: bajo este modelo de cooperación, el arrendamiento no tiene sentido. La relación va más allá de la transacción comercial y se basa en la confianza mutua entre los equipos directivos.
La compañía entregó a Chimelong su robot número 20.000, un Expedition A3 Ultra. No es una cifra redonda casual. Zhiyuan vendió su unidad 15.000 a una línea de producción industrial, donde el foco era la productividad laboral. La 20.000 va a un parque temático, donde el foco es la productividad del servicio. Ese salto demuestra que la empresa ha validado sus capacidades en dos terrenos distintos al mismo tiempo.
Los números que respaldan la apuesta
Detrás del despliegue hay una infraestructura que Zhiyuan ha desarrollado durante años. La serie Expedition es, según la compañía, el primer robot del mundo con diez horas de autonomía. El promedio de la industria ronda las tres horas. Esa diferencia garantiza que la batería no tenga que cambiarse durante la mayor parte de la jornada laboral.
El Expedition A3 Ultra incorpora optimizaciones específicas para entornos ruidosos y concurridos. El sistema acústico frontal se ha rediseñado para captar la voz en medio del bullicio. El algoritmo de reducción de ruido y el reconocimiento multimodal de lectura de labios permiten al robot entender a los visitantes incluso cuando el sonido ambiente es intenso. En seguridad, cuenta con percepción omnidireccional de 360 grados y un brazo que se retrae con una fuerza mínima al tocar cualquier objeto.
La conectividad también se ha adaptado. El robot incorpora mejora de señal interna y puede conectarse tanto a redes Wi-Fi como a redes 5G duales. Zhiyuan ha colaborado con operadores para segmentar la red y aislar el tráfico de los robots del de los visitantes, garantizando una latencia mínima y una seguridad robusta.
De la exhibición a la productividad
Wang Chuang, presidente de la unidad de negocio general de Zhiyuan, distingue entre dos conceptos que a menudo se confunden. Las actuaciones de robots serán una de las aplicaciones más maduras de la robótica en 2025. Pero antes se trataba de alquileres o presentaciones puntuales. Ahora, en Chimelong, los robots actúan en grupo, suben y bajan del escenario de forma autónoma, y son gestionados por una sola persona en lugar de por decenas.
La diferencia es la productividad. No se trata de lograr algo una vez y dejarlo ahí. Se trata de que el sistema mejore de forma continua. Si un robot interactúa con mil visitantes y comete cien errores, el modelo debería perfeccionarse para que la tasa de éxito se multiplique al mes siguiente. Ese ciclo virtuoso es lo que separa una atracción de un servicio real.
El modelo de negocio: costes que bajan, ingresos que suben
Zhiyuan aborda la comercialización con una lógica sencilla: cuánto cuesta el robot y cuánto ingresa. Por el lado del coste, el objetivo es reducir la ratio de personal por robot. Actualmente es de aproximadamente tres personas por unidad desplegada. El objetivo básico es diez a uno y el ideal, veinte a uno. También se busca reducir el precio de adquisición, extender la vida útil y disminuir los costes diarios de red, tokens y piezas de repuesto.
Por el lado de los ingresos, el valor viene de lo incremental. Minijuegos interactivos, experiencias familiares, explicaciones multilingües, recepción de turistas extranjeros, aumento de la fidelización y de las tasas de compra repetida. No se trata de sustituir personal, sino de potenciar funciones que antes eran difíciles de ofrecer. Como señala Jiang Minling, vicepresidenta de Chimelong, la tecnología debe permitir que las personas realicen un trabajo de mayor valor.
3 Inteligencias, un solo robot
Wang Chuang explica que detrás de cada robot hay tres inteligencias artificiales físicas:
- La primera es la inteligencia de movimiento, la capacidad básica de desplazarse y manipular objetos.
- La segunda es la inteligencia interactiva, el punto de entrada al valor emocional, la que corresponde a la productividad del servicio.
- La tercera es la inteligencia operativa, el motor del valor laboral, la que se traduce en productividad real.
Chimelong ofrece un campo de pruebas excepcional para las tres. Con más de 40 millones de visitantes anuales de todo el mundo, que hablan idiomas y dialectos distintos y pertenecen a grupos de edad muy variados, el parque pone a prueba la capacidad de los robots para adaptarse a contextos cambiantes.
Es un entorno complejo, no estandarizado y en constante movimiento. El mejor escenario posible para validar la inteligencia encarnada.
Los hitos técnicos del despliegue
La instalación de Hengqin ha alcanzado tres hitos que Zhiyuan considera fundamentales.
- El primero es la aplicación innovadora de inteligencia encarnada 5G-A a gran escala en un entorno de turismo cultural. La arquitectura segmenta la red y despliega dispositivos periféricos localmente con aislamiento de seguridad, separando el tráfico de los visitantes del de los robots.
- El segundo es la primera plataforma de gestión integral para la operación y el mantenimiento de atracciones turísticas culturales con inteligencia encarnada. Abarca seis dimensiones: espacio, personal, carga y protección contra incendios, IA, datos y operaciones.
- El tercero es la primera solución de seguridad para el despliegue rutinario de robots en atracciones culturales. En conjunto, estas soluciones permiten que el despliegue a gran escala pase de ser una posibilidad a una operación estable.
Lo que viene de cara al futuro
Zhiyuan y Chimelong han creado un instituto de investigación conjunto. Su misión es abordar diez temas desafiantes que van desde la coreografía de movimiento fluido hasta la operación de escenarios comerciales. El siguiente paso incluye incorporar robots al espectáculo familiar, incluirlos en el gran desfile del Ocean Kingdom y más adelante, llevarlos al Gran Circo de Guangzhou, donde podrían realizar acrobacias aéreas.
Pero el objetivo final no es el espectáculo. Es la productividad. Y ahí, los plazos son más largos. Xiong Yan estima que lograr robots de propósito general que no necesiten reentrenamiento ni rediseño en ningún escenario requerirá al menos de tres a cinco años. Mientras tanto, los robots seguirán incorporándose a industrias concretas, mejorando la eficiencia, la experiencia del usuario y la finalización de tareas.
En Hengqin, ya no son una atracción. Son empleados. Y eso más que cualquier acrobacia, es lo que marca el inicio de una nueva era.
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