Un equipo de SpaceX, la empresa de Elon Musk, visitó el Centro de Comando de Tráfico Aéreo en Virginia para analizar y modernizar el sistema de control aéreo de EE.UU.
La iniciativa surge tras el trágico accidente aéreo en Washington, DC, que dejó 67 muertos y evidenció la crisis de personal en la Administración Federal de Aviación (FAA).
Despidos masivos y polémica
Este anuncio coincide con la noticia de que la FAA ha despedido a cientos de empleados en periodo de prueba, según reportó CNN.
La medida es parte de los esfuerzos del gobierno de Trump para recortar personal federal, mientras impulsa una reforma tributaria en el Congreso.
Críticos señalan que la participación de Musk representa un conflicto de interés, dado que SpaceX es un contratista clave del gobierno y Musk, además, forma parte del Departamento de Eficiencia Gubernamental.
El rol de SpaceX y la reacción del gobierno
El Secretario de Transporte, Sean Duffy, defendió la presencia del equipo de Musk, asegurando que la FAA regularmente permite visitas a su centro de comando.
En X, Duffy afirmó que el equipo de SpaceX busca entender el sistema actual, escuchar a los controladores y diseñar una solución más moderna y segura.
No obstante, David Spero, presidente del sindicato de trabajadores de la FAA, advirtió que la reducción de personal sobrecargará aún más a una plantilla ya insuficiente.
¿Innovación o conflicto de interés? ⚖️
Con SpaceX ahora involucrado en la modernización del sistema de control aéreo, la pregunta sigue en el aire: ¿Será este un paso hacia un sistema más eficiente o una muestra más del poder e influencia de Musk en el gobierno?