Luego de casi una década de intentos, Apple finalmente abandonó su proyecto de fabricar un coche eléctrico el año pasado, después de haber invertido 10.000 millones de dólares en el intento.
Sin embargo, en China, la empresa de electrónica Xiaomi lanzó su primer coche eléctrico en solo tres años y logró vender 135.000 vehículos en 2024. Para 2025, ha prometido duplicar esa cifra.
¿Cómo Xiaomi logró lo que Apple no pudo? La respuesta está en la dominación de China sobre la cadena de suministro de vehículos eléctricos (EV).
Las empresas chinas han perfeccionado la producción de EVs y Xiaomi aprovechó esta infraestructura para conseguir componentes de manera rápida y económica.
China domina el mercado de vehículos eléctricos
Además de Xiaomi, otras marcas chinas como Leapmotor, Li Auto y Seres Group han comenzado a generar ganancias tras años de inversiones en el mercado automotriz más grande del mundo.
Incluso el gigante de las telecomunicaciones Huawei que ha sido blanco de sanciones de EE.UU., ha incursionado en la industria automotriz, desarrollando software de conducción autónoma y colaborando con fabricantes como Seres Group, SAIC Motor, BAIC y Chery.
Xiaomi: del smartphone al coche inteligente
Xiaomi siempre ha sido comparada con Apple, no solo por sus productos, sino también por su estrategia. Su CEO, Lei Jun, llegó a vestirse con jeans y camiseta negra al estilo de Steve Jobs en el lanzamiento de su primer teléfono en 2011.
Su primer coche eléctrico, el SU7, debutó en marzo de 2024. Se trata de un sedán de cuatro puertas con inteligencia artificial, capaz de:
✅ Asistir en el estacionamiento
✅ Reproducir películas para pasajeros
✅ Controlar dispositivos Xiaomi en casa desde el coche
Lei Jun comparó el diseño del SU7 con un Porsche, pero su precio de $30,000 es cuatro veces más barato.
Xiaomi ha integrado su coche en su ecosistema de productos conectados. El SU7 aprende de los hábitos del conductor y sugiere los mejores momentos para cargar la batería.
“Xiaomi ha comenzado a infiltrarse en los hogares”, señala Gary Ng, economista de Natixis Corporate & Investment Banking.
El impacto en el mercado automotriz
El SU7 todavía representa una pequeña fracción de las ventas en el mercado chino, pero ya está afectando a marcas extranjeras. En 2024, las ventas de Porsche en China cayeron casi un 30% tras la llegada del SU7.
El jueves pasado en Beijing, Xiaomi presentó el SU7 Ultra, una versión premium de su sedán, junto con su nuevo smartphone insignia.
Para demostrar su velocidad, Xiaomi probó el coche en el circuito de Nürburgring en Alemania, donde aseguró que rompió un récord para sedanes de cuatro puertas.
La ventaja china en la fabricación de EVs ⚡
Las empresas chinas de EVs han recibido miles de millones de dólares en subsidios gubernamentales, lo que les ha permitido controlar la cadena de suministro, desde las fábricas hasta los minerales usados en las baterías.
Dos compañías chinas, BYD y CATL, se han convertido en los mayores fabricantes de baterías eléctricas del mundo.
Xiaomi ha aprovechado esta red, utilizando baterías de ambas marcas y adquiriendo una fábrica de Beijing Auto Group para iniciar su producción rápidamente.
China ha acelerado la producción de coches eléctricos a niveles sin precedentes, permitiendo que empresas como Xiaomi lancen modelos al mercado en tiempos récord.
Según Cui Dongshu, secretario general de la Asociación China de Automóviles de Pasajeros, es solo cuestión de tiempo antes de que los coches de Xiaomi lleguen a mercados internacionales.
“Para vender coches a nivel global no basta con ser un producto tecnológico, debe generar una conexión emocional con los clientes”, explica Tu Le, director de la consultora Sino Auto Insights.
Con su combinación de innovación, precios competitivos y una fuerte marca, Xiaomi podría convertirse en un rival global en la industria automotriz.