Reino Unido apuesta por robots teledirigidos para gestionar residuos nucleares de forma más segura

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La robótica sigue ganando protagonismo en uno de los sectores donde la seguridad es más crítica: el desmantelamiento de instalaciones nucleares.

El Reino Unido está probando una nueva generación de robots teledirigidos capaces de manipular residuos radiactivos a distancia, con el objetivo de reducir la exposición de los trabajadores y acelerar las tareas de descontaminación.

Las pruebas se están llevando a cabo en la antigua central nuclear de Oldbury, en el condado de Gloucestershire, donde Nuclear Restoration Services (NRS) está evaluando distintas tecnologías robóticas que podrían transformar la gestión de residuos nucleares heredados de instalaciones históricas.

Robots para realizar los trabajos más peligrosos

El desmantelamiento de una central nuclear es un proceso largo, complejo y altamente especializado. Muchas operaciones deben realizarse en entornos con niveles elevados de radiación o en zonas de difícil acceso, donde minimizar la presencia humana resulta prioritario.

Para afrontar este reto, NRS desarrolla varios proyectos dentro del programa Robotics and Artificial Intelligence Collaboration (RAICo), una iniciativa destinada a incorporar robótica e inteligencia artificial a las labores de limpieza nuclear.

Uno de los ensayos más destacados consiste en utilizar brazos robóticos teleoperados, capaces de manipular residuos radiactivos mientras el operador permanece a una distancia segura.

Control remoto con sensación de tacto

Una de las características más innovadoras del sistema es que el operario no solo controla el robot a distancia, sino que también recibe información táctil mediante tecnología háptica.

Gracias a este sistema:

  • El operador percibe la resistencia de los objetos que manipula.
  • Los movimientos resultan mucho más precisos y naturales.
  • Se reduce el riesgo de errores durante operaciones delicadas.

Además, el robot incorpora visión tridimensional (3D), lo que proporciona una percepción mucho más precisa del entorno y facilita el manejo de objetos en espacios complejos.

La combinación de visión 3D y respuesta háptica acerca la experiencia de control remoto a la manipulación directa, pero sin exponer a los trabajadores a entornos peligrosos.

El objetivo: recuperar antiguos residuos nucleares

Las primeras pruebas se centran en la recuperación de los llamados Fuel Element Debris (FED).

Se trata de los restos estructurales que contenían el combustible nuclear antes de que este fuera retirado y enviado a Sellafield para su reprocesamiento.

Aunque estos materiales llevan años almacenados de forma segura, ahora forman parte del programa de desmantelamiento de la antigua central y deben ser:

  • Recuperados.
  • Clasificados.
  • Separados según su naturaleza.
  • Preparados para su tratamiento o almacenamiento definitivo.

Estas operaciones requieren una manipulación extremadamente cuidadosa debido al entorno radiológico en el que se realizan.

Inteligencia artificial para automatizar la clasificación

El proyecto británico no se limita únicamente a la teleoperación.

Los investigadores también están desarrollando tecnologías capaces de automatizar parte del proceso de clasificación de residuos mediante:

  • Sensores tridimensionales.
  • Sistemas de visión artificial.
  • Algoritmos de inteligencia artificial.
  • Robots con cierto grado de autonomía.

La idea es que muchas tareas repetitivas puedan realizarse con una intervención humana mínima, reservando al personal especializado únicamente las operaciones más complejas.

Una tendencia que gana fuerza en la industria nuclear

El uso de robots en instalaciones nucleares no deja de crecer.

Hace apenas unas semanas, la empresa canadiense AtkinsRéalis y el Oxford Robotics Institute anunciaron una colaboración para desarrollar sistemas basados en Physical AI, una nueva generación de inteligencia artificial orientada al control de robots que trabajan en entornos industriales complejos.

El objetivo de estas investigaciones es común: hacer que los robots puedan asumir cada vez más tareas en escenarios donde la presencia humana implica riesgos elevados.

¿Por qué la robótica es tan importante en el sector nuclear?

Las instalaciones nucleares presentan varios desafíos que convierten a la robótica en una herramienta especialmente valiosa.

Entre ellos destacan:

  • La exposición a radiación.
  • Los espacios reducidos o de difícil acceso.
  • La manipulación de materiales altamente sensibles.
  • La necesidad de realizar operaciones extremadamente precisas.

En estos escenarios, los robots permiten trabajar durante periodos prolongados sin poner en riesgo la salud de los operarios y mantienen una precisión constante incluso en tareas repetitivas.

Un paso más hacia el desmantelamiento inteligente

La incorporación de robótica avanzada al desmantelamiento nuclear representa una evolución natural de la automatización industrial. Gracias a tecnologías como la teleoperación, la visión tridimensional, la inteligencia artificial y la respuesta háptica, operaciones que antes requerían una elevada exposición humana pueden realizarse ahora desde ubicaciones completamente seguras.

Aunque estas soluciones todavía se encuentran en fase de evaluación, los ensayos realizados en Oldbury muestran el enorme potencial que tendrán los robots en la gestión de residuos nucleares durante los próximos años.

A medida que estas tecnologías maduren, es probable que el desmantelamiento de instalaciones nucleares sea más seguro, eficiente y preciso, reduciendo riesgos para los trabajadores y acelerando uno de los procesos industriales más complejos que existen en la actualidad.

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