Fallece el Inventor de las Contraseñas de Computadora, Fernando Corbató, a los 93 años de edad DEP

Muere, Fernando Corbató, el inventor de las contraseñas de computadora a los 93 años.

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Fernando Corbató: el ingeniero que convirtió la computadora en un bien compartido (y nos legó la contraseña)

¿Quién es Fernando Corbató?

Fernando José Corbató, conocido cariñosamente como “Corby”, nació en Oakland, California, el 1 de julio de 1926, hijo de un emigrante español, Hermenegildo Corbató, profesor de literatura española. Falleció el 12 de julio de 2019 en Newburyport, Massachusetts, a los 93 años, por complicaciones derivadas de la diabetes. Fue un informático y físico estadounidense, profesor emérito del MIT, y una de las figuras más influyentes en la historia de la computación.

Corbató se graduó en Física por el California Institute of Technology (Caltech) en 1950 y obtuvo su doctorado en Física por el MIT en 1956. Durante la Segunda Guerra Mundial sirvió en la Marina estadounidense como técnico de electrónica. Fue galardonado con el Premio Turing en 1990, considerado el “Nobel de la informática”, y nombrado Fellow del Computer History Museum en 2012.

Lo que ha hecho y lo más relevante

El trabajo de Corbató transformó radicalmente la relación entre las personas y las computadoras. En la década de 1950, usar una computadora era una experiencia frustrante y altamente ineficiente: las enormes máquinas monolíticas solo podían procesar un trabajo a la vez, y los programadores debían esperar horas o incluso días para obtener resultados.

Corbató lideró el desarrollo del Compatible Time-Sharing System (CTSS) , uno de los primeros sistemas operativos de tiempo compartido, demostrado por primera vez en 1961. Este sistema permitía que múltiples usuarios accedieran simultáneamente a una misma computadora a través de líneas telefónicas, dividiendo la potencia de procesamiento en pequeños segmentos. Las respuestas llegaban en segundos en lugar de horas, cambiando para siempre el modelo de desarrollo de software.

Posteriormente, Corbató dirigió el desarrollo de Multics (Multiplexed Information and Computing Service), un sistema operativo aún más ambicioso que se convirtió en la base directa de inspiración para Linux y Unix, y sentó las bases de muchos aspectos de la computación moderna. Multics también fue un campo de entrenamiento para una generación de programadores que incluía a Dennis Ritchie (creador del lenguaje C), Ken Thompson (desarrollador de Unix) y los inventores de la hoja de cálculo, Dan Bricklin y Bob Frankston.

¿Por qué su trabajo es importante para el futuro de la tecnología?

La visión de Corbató sobre el tiempo compartido anticipó lo que hoy conocemos como computación en la nube. Su idea de que los recursos informáticos podían distribuirse entre múltiples usuarios prefiguró el modelo actual en el que gigantes como Amazon y Microsoft alquilan servidores compartidos a empresas de todo el mundo. Sin la arquitectura de tiempo compartido, conceptos como los servicios en la nube, las máquinas virtuales o el procesamiento distribuido serían impensables en su forma actual.

Además, el CTSS introdujo inadvertidamente el concepto mismo de privacidad digital. Al querer que los usuarios mantuvieran sus archivos privados, Corbató creó cuentas individuales con contraseñas personales, estableciendo las bases de la seguridad informática moderna. En un mundo donde la ciberseguridad es una preocupación central, su contribución sigue siendo el cimiento sobre el que se construyen todos los sistemas de autenticación actuales.

El trabajo de Corbató también demostró que la computación interactiva no solo era posible, sino fundamentalmente más productiva y democrática. Su visión de hacer que las computadoras de alto rendimiento estuvieran disponibles para más personas sigue siendo el motor de la innovación tecnológica actual.

¿Y para el presente?

El impacto de Corbató está presente en cada aspecto de nuestra vida digital cotidiana. Cada vez que iniciamos sesión en un correo electrónico, desbloqueamos un teléfono o accedemos a una cuenta bancaria, estamos usando la contraseña que él introdujo.

Pero su legado va mucho más allá. Los sistemas operativos modernos —desde Windows y macOS hasta Linux y Android— deben su arquitectura fundamental a los conceptos desarrollados en CTSS y Multics. La capacidad de ejecutar múltiples aplicaciones simultáneamente, de tener varios usuarios conectados a la vez, de compartir archivos y recursos: todo eso nació con el trabajo de Corbató y su equipo.

Tom Van Vleck, colaborador de Corbató durante décadas, lo resumió con precisión: “Corby fue uno de los investigadores más importantes para hacer que la computación estuviera disponible para muchas personas y para muchos propósitos. Vio que estos conceptos no solo hacen las cosas más eficientes; cambian fundamentalmente la forma en que las personas usan la información”.

Inventos y contribuciones destacadas

Aunque Corbató no fue un inventor en el sentido tradicional de patentar dispositivos físicos, sus contribuciones conceptuales y técnicas fueron revolucionarias:

  • CTSS (Compatible Time-Sharing System) : Primer sistema operativo de tiempo compartido exitoso, desarrollado entre 1961 y 1965. Permitió que múltiples usuarios usaran una computadora simultáneamente.

  • Multics (Multiplexed Information and Computing Service) : Sistema operativo desarrollado entre 1964 y 1974 que influyó directamente en Unix y Linux, y sentó las bases de la computación moderna.

  • La contraseña informática: Corbató introdujo las contraseñas personales como método para que los usuarios del CTSS pudieran mantener sus archivos privados.

  • Correo electrónico y mensajería instantánea primitivos: El CTSS también incluyó versiones tempranas de comunicación entre usuarios, procesamiento de texto y otras herramientas que hoy son omnipresentes.

Datos curiosos

  • La “Ley de Corbató”: Corbató formuló una observación conocida como la “Ley de Corbató”, que establece que el número de líneas de código que un programador puede escribir en un tiempo determinado es constante, independientemente del lenguaje de programación utilizado.

  • El padre de las contraseñas se arrepintió: En 2014, Corbató reconoció que la proliferación masiva de contraseñas se había vuelto “inmanejable”, convirtiéndose en una pesadilla para los usuarios.

  • Comparación ajedrecística: Corbató describió el funcionamiento del programa supervisor del CTSS comparándolo con un jugador de ajedrez que se enfrenta a múltiples oponentes al mismo tiempo, saltando de tablero en tablero.

  • Raíces españolas: Su padre, Hermenegildo Corbató, nació en Villarreal (Castellón) en 1889, y fue profesor de literatura española en la UCLA.

  • El primer hackeo de la historia: La primera contraseña del mundo fue hackeada poco después de su creación, cuando un investigador del MIT descubrió que podía imprimir las contraseñas de otros usuarios almacenadas en el sistema.

Frases destacadas

“El campo de la computación está intoxicado con el cambio. Hemos visto un crecimiento galopante durante cuatro décadas y todavía no parece estar desacelerándose.”
— Fernando Corbató

“Fue principalmente para convencer a los escépticos de que no era una tarea imposible, y también para que la gente tuviera una idea de lo que es la computación interactiva.”
— Sobre la motivación detrás del CTSS

“IBM estaba tratando de complacernos. Lo veían como una especie de experimento interesante.”
— Sobre la reacción de IBM al proyecto CTSS

“Me di cuenta bastante temprano, como programador, que perder tus programas por un fallo del disco era un desastre, y no podías aceptarlo.”
— Sobre la importancia de la fiabilidad en los sistemas

Un apartado adicional: el legado de un visionario

El legado de Fernando Corbató no se mide solo en las tecnologías que creó, sino en la filosofía que las impulsó. Antes de él, las computadoras eran herramientas especializadas para unos pocos elegidos. Después de él, se convirtieron en recursos compartidos al servicio de muchos.

El CTSS fue el catalizador que convenció al MIT de lanzar el Proyecto MAC, precursor del Laboratorio de Ciencias de la Computación, que más tarde se fusionó con el Laboratorio de Inteligencia Artificial para formar el CSAIL, el laboratorio de investigación más grande del MIT.

Corbató también sembró las semillas de lo que hoy entendemos como privacidad digital, seguridad informática y computación en la nube. Su trabajo demostró que la innovación tecnológica más profunda no siempre viene de inventar dispositivos nuevos, sino de repensar cómo las personas interactúan con la tecnología.

Como señaló Daniela Rus, directora del CSAIL: “No es exagerado decir que el trabajo de Corby sobre el tiempo compartido transformó fundamentalmente las computadoras tal como las conocemos hoy. Desde las PC hasta los teléfonos inteligentes, el mundo digital…”.

Fernando Corbató nos dejó un mundo donde la computación es un servicio compartido, accesible y democrático. Y aunque él mismo lamentó que las contraseñas se convirtieran en una “pesadilla”, su visión de un mundo digital abierto, eficiente y colaborativo sigue siendo tan relevante hoy como lo fue en aquella sala del MIT en 1961.

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