La compañía ha publicado en X un mensaje con la fecha “10.01” y una referencia a los propulsores de gas frío desarrollados por SpaceX. El modelo, anunciado en 2017, acumula años de retrasos y todavía tardará en llegar a producción.
Tesla ha empezado a calentar motores. En una publicación en X, la cuenta de la compañía escribió “Go for launch” junto a un gráfico en el que aparece la fecha “10.01”. La lectura más inmediata es que la segunda generación del Roadster se presentará el próximo 1 de octubre.
No es una confirmación formal más allá del propio mensaje, pero sí la señal más clara que Tesla ha dado hasta ahora sobre el futuro de su deportivo eléctrico.
El camión gigante y eléctrico de Tesla cruza el Atlántico: el Semi aterriza en Europa
El gráfico también parece aludir a los propulsores de gas frío desarrollados por SpaceX, otra de las empresas de Elon Musk. Esos propulsores serían opcionales y, según lo prometido, podrían dotar al Roadster de capacidades poco habituales en un coche de serie, incluida la posibilidad de elevarse o flotar en algún sentido. La idea, tantas veces repetida por Musk, vuelve así al primer plano justo antes de la presentación.
Una espera que se remonta a 2017
El Roadster de segunda generación fue anunciado en noviembre de 2017. Desde entonces, el proyecto ha acumulado retrasos sucesivos y ha pasado por distintas fases de incertidumbre.
El año pasado, el coche fue incluso objeto de un cruce de declaraciones en redes sociales entre Musk y Sam Altman, consejero delegado de OpenAI. Altman dijo que “7,5 años se han sentido como una espera muy larga” después de haber pagado una reserva de 50.000 dólares. Musk insistió en que Altman había recibido un reembolso.
A esa larga espera se sumó recientemente un nuevo capítulo. The Information informó de que la versión presentada en 2017 había sido completamente abandonada en favor de un diseño nuevo, aún por revelar, que se daría a conocer de forma inminente. El mensaje publicado ahora por Tesla encaja con esa idea: más que una actualización del concepto original, lo que se verá el 1 de octubre podría ser un coche distinto.
Presentación no significa producción
Conviene no confundir el anuncio con la llegada del vehículo a las carreteras. El propio Musk ha reconocido que, incluso después de la gran presentación, el Roadster no entrará en producción hasta dentro de 12 o 18 meses. Es decir, el calendario sigue siendo amplio y no se conocen plazos definitivos para las primeras entregas.
Tesla deja de Fabricar el Model S y Model X tras 14 Años: el fin de una era en los coches eléctricos
Tampoco hay por ahora detalles técnicos confirmados, precios ni especificaciones definitivas. Todo apunta a que la presentación del 1 de octubre servirá para despejar algunas de esas incógnitas, pero también para comprobar si Tesla ha logrado convertir en realidad un proyecto que lleva casi una década en el aire.
Después de tantos anuncios y tantas demoras, la pregunta ya no es solo qué será capaz de hacer el nuevo Roadster, sino si esta vez la fecha se cumplirá.
Descubre más desde CIBERED
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.






